Las hermanas Alejandra y Paulina Magos crearon hace 10 años Gallo Rosa, una de las marcas más representativas del movimiento DIY en Guadalajara.

Platicamos un poco con Alejandra de su proceso creativo y como unen fuerzas para hacer posible cada colección.

¿Cómo nace Gallo Rosa?

Gallo Rosa nació porque Paulina y yo teníamos muchas ganas de crear nuestras propias prendas, mi mamá es la primera persona DIY que conocimos y que supongo es heredado. Iniciamos con una especie de colectivo con otras dos amigas cuando estábamos comenzando la universidad, sin embargo eso tuvo su ciclo y terminó, pero nosotras decidimos continuar. Estuvimos un poco en pausa cuando tuvimos Dear Deer, pero ahora lo tomamos más en serio (creo) y este año cumplimos ya 10 años.

¿Cómo planeas tus colecciones, de dónde te inspiras?

No hay mucha planeación, a veces es más fluir con lo que me gusta o hago en cierto momento, caminatas con los perritos, canciones, películas, libros, viajes cortos o largos, personas que voy conociendo.

 

 

¿Cuál es la característica más representativa de las prendas Gallo Rosa?

Que las prendas son ediciones limitadas y contienen mucha nostalgia.

¿Ha cambiado en algo la marca con el paso del tiempo?

La calidad de los terminados en las prendas es algo que hemos estado mejorando. También, el descubrimiento y uso de nuevos colores y materiales que antes no utilizábamos.

 

¿Por qué creen que es importante la combinación de ilustración con moda?

En el caso de Gallo Rosa creemos que es lo que le da autenticidad al proyecto. Es una parte esencial y por lo tanto importante.

¿Cuál es la dinámica de trabajo para P&M y Gallo Rosa?

La dinámica es muy sencilla: somos hermanas, así que tenemos una buena comunicación, a veces le platico a Paulina que es lo que traigo en mente y comenzamos a hacer un ping- pong de ideas. Casi siempre estamos en el mismo canal, a veces hay diferencias, pero en general las ideas que tenemos en la cabeza son similares, así que Paulina adapta eso a la parte de ilustración, o a veces cuando me muestra en lo que está trabajando y veo algo que me gusta mucho, también sirve de punto de partida para las colecciones.

 

¿Cuál ha sido su colección favorita?

Para mí, todas las colecciones tienen algo favorito, el recordar alguna en particular siempre es tener nostalgia de los procesos que me llevaron a aterrizar las ideas, hacerlas y presentarlas. Como la búsqueda de materiales, decidir la paleta de colores, acomodar patrones, hacer la sesión de fotos, etcétera.

¿Por qué consumir diseño nacional y/o local?

Porque de esa manera ayudamos a crear, aunque sea a una escala muy pequeña, fuentes de trabajo. Además que detrás de cada diseño está alguien que está viviendo la misma realidad que nosotras. Consumir local y nacional te acerca también a conocer directamente a quienes están haciendo las cosas y crear comunidad con conciencia de consumo y muchas veces es comprar cosas con historia y esencia única.

¿Qué ha sido lo más difícil de tener una marca 100 por ciento hecha en México?

Quizá lo más difícil ha sido encontrar los materiales con los que de verdad quieres trabajar. Muchas veces cuando quieres consumir 100 por ciento mexicano, te topas con problemas como que tal material no se produce o se dejó de producir, y cuando encuentras material que te gusta (en nuestro caso), en realidad la mayoría es importado; sin embargo, creemos no es imposible.

Ídolos: Más que ídolos, nos gusta mucho lo que hacen en su vida Tavi Gevinson, Alexa Chung, Grace Coddington, Jim Jarmusch, Chloë Sevigny, mi mamá. Admiramos a cualquiera que haga de sus sueños un proyecto y trascienda inspirando a los demás.

Canción: Es difícil escoger solo una pero “Advice for young girls” de Inga Copeland (ft. Actress) es una canción que me gusta mucho.

Lugar favorito de la ciudad: Mi casa.